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06 julio, 2017

Los alumnos catalanes pinchan en las materias científico-tecnológicas

Enseñanza hará una prueba externa de inglés el próximo curso para mapear el nivel de inglés de los estudiantes

Los alumnos catalanes vuelven a pinchar en las asignaturas científico-tecnológicas. Los últimos resultados de las pruebas de competencias básicas de sexto de primaria y cuarto de ESO arrojan una mejora significativa en lengua inglesa pero los estudiantes no remontan en el área científica, que tiene examen propio en cuarto de ESO por segundo año consecutivo. Según los datos del Departamento de Enseñanza, los alumnos de secundaria sacaron una puntuación de 65,9 sobre 100 en competencias científico-tecnológicas, una nota que es 1,3 puntos inferior a la del año pasado y está lejos todavía de las cifras que el Departamento considera adecuadas (70 puntos en todas las competencias). El presidente del Consejo Superior de Evaluación del Sistema Educativo, Joan Mateo, ha alertado, además, de que se está reduciendo el interés de los estudiantes en estas disciplinas.

El Departamento de Enseñanza pondrá en marcha el curso que viene una prueba externa de inglés para mapear el nivel de los alumnos catalanes. Se trata de un proyecto piloto que se hará a una muestra de colegios —unos 50, como en las pruebas PISA— y consistirá en un examen acumulativo de nivel internacional, esto es, una prueba que servirá para medir el nivel basal de los estudiantes. La entidad encargada de hacer el examen será, previsiblemente, el British Council, aunque está pendiente de cerrarse un concurso público por valor de 50.000 euros para adjudicar el servicio a esta organización. El examen se haría alrededor del mes de noviembre.

"La conclusión es que se consolidan los resultados obtenidos año a año", señala Mateo. En sexto de primaria, todas las materias (catalán, castellano, inglés y matemáticas) tienen una media superior a los 70 puntos recomendados por el Departamento. Los alumnos están mejor posicionados en catalán (75,8) que en castellano (73,4) y, con respecto al año pasado, mejoran más de seis puntos en inglés (79,9). En matemáticas se mantienen estables con 77,6 puntos. "En los centros va calando la importancia del inglés y se nota el cambio metodológico", ha valorado Mateo.

En las pruebas de competencias de cuarto de ESO, el inglés también mejora tres puntos con respecto al curso pasado (74,1) y en las otras dos lenguas sucede lo contrario que en primaria: los alumnos tienen mejores resultados en castellano (77,2) que en catalán (74,6). Matemáticas supera la barrera psicológica de los 70 puntos por primera vez (70,2) y en competencias científico-tecnológicas, no solo no llegan al nivel requerido por Enseñanza, sino que bajan 1,3 puntos respecto al año pasado.

El pinchazo en competencias científico-tecnológicas también se detecta en los resultados más bajos. Siguiendo las recomendaciones europeas, el Departamento considera que la cifra de alumnos que no superan las competencias tiene que ser inferior al 15% en todas las materias examinadas y, según los datos de la última evaluación, Enseñanza logra ese objetivo en todas las competencias, excepto las científico-tecnológicas. En esas disciplinas, el 15,5% de los estudiantes no consiguieron adquirir las competencias requeridas. 

"Es una preocupación de gobierno porque vemos que cada vez hay  menos interés por las materias científico-tecnológicas. Este curso hubo un 7% de alumnos que escogieron todas las materias científicas [biología y geología, física y química, tecnología...]", ha lamentado Mateo. El Departamento ha puesto en marcha el proyecto Stemcat para potenciar el interés de los niños, desde infantil y primaria, por estas competencias. "No nos planteamos modificar la obligatoriedad de ninguna asignatura. Es una cuestión de persuasión, no de obligación", ha puntalizado el secretario de Políticas Educativas, Antoni Llobet.

Las pruebas de competencias básicas del año que viene tendrá varias novedades con respecto a las de este curso. Para empezar, el dictado desaparecerá de las pruebas de catalán y castellano y se introducirá la comprensión oral a través de un audio.

En primaria también se hará una prueba de conocimiento del medio natural, "para introducir sensores para ver el interés en estas materias", ha agregado Mateo.

Para mejorar la comprensión lectora en el examen de catalán y castellano de cuarto de ESO, el modelo de examen cambiará y, en vez de leer un texto y contestar a unas preguntas sobre él, Enseñanza quiere que desarrollen más "la comprensión crítica" a través de dos textos sobre el mismo tema que los chavales tendrán que confrontar.

Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN