Noticia
15 junio, 2017

Abanicos y ventiladores contra la ola de calor en los colegios

Mientras buena parte de España está en alerta por temperaturas que, en algunos casos, superan los 42 grados, los niños, los más vulnerables junto a los ancianos al calor, siguen yendo a clase

“Dobla, dobla, dobla y tienes el abanico”, propuso como “terapia ocupacional” para los niños Jesús Sánchez Martos, consejero de Sanidad de Madrid, del PP. “No todo lo soluciona el aire acondicionado”, afirmó el consejero madrileño, y recordó a Adelaida de la Calle, consejera de Educación andaluza, del PSOE, hasta la semana pasada, que hace 15 días dijo que instalar estos aparatos “no es una solución” a las condiciones climáticas de las aulas.

El Instituto Neil Amstrong, de Valdemoro (Madrid), fue evacuado ayer por las altas temperaturas que se registraron en el centro. Los sindicatos CC OO y UGT afirmaron que el Gobierno regional debe cumplir el Decreto 39/1997 de Prevención de Riesgos Laborales que obliga a que en los centros de trabajo la temperatura se sitúe entre los 17 y los 27 grados centígrados.

Un portavoz de la Consejería de Educación madrileña explicó que no existe refrigeración porque el curso escolar se desarrolla de septiembre a junio y en esos meses las temperaturas son soportables. “Estamos viviendo una situación excepcional y hay que considerar que el curso finaliza la semana que viene”, puntualizó.

En Andalucía, decenas de niños acudieron en bañador al colegio a principios de junio en una protesta con el lema Queremos estudiar en aulas, no en saunas, convocada por la plataforma de padres y madres de alumnos de Sevilla. La Consejería de Educación andaluza afirmó que los nuevos centros se construyen con mejores criterios de aislamiento térmico y que a los viejos se le intenta dar soluciones. Desde la Consejería se insistió, sin embargo, en que la instalación de aire acondicionado “no es aconsejable” ni obligatoria. Podemos sugirió entonces que se retire de los despachos del Gobierno.

En Baleares es el Gobierno autónomo socialista el que ha aconsejado a los colegios que compren equipos de climatización. La dirección general de Planificación, Ordenación y Centros del archipiélago ha remitido una circular en la que recomienda a los centros hacer frente al calor “aumentando los gastos de energía y adquiriendo, en caso de que sea necesario, ventiladores u otros aparatos que se consideren oportunos”.

La consejería de Educación de Extremadura, del PSOE, ha decidido por su parte que sean los equipos directivos de los centros educativos quienes, dentro de sus competencias, organicen tiempos y espacios para paliar las altas temperaturas. A los alumnos de Infantil les permiten salir antes, pero para otras etapas educativas se respetará lo que decidan las familias, para “garantizar el derecho de los padres y madres a que puedan conciliar su vida laboral y familiar”. Sus hijos podrán salir antes si así lo quieren, pero los servicios de comedor y transporte permanecerán inalterables. La Junta extremeña estudia reducir en una hora la jornada lectiva durante los meses de septiembre y junio a partir del próximo curso.

El Gobierno socialista de Aragón, también en alerta por altas temperaturas, no contemplan medidas específicas para esta ola de calor. Una portavoz señaló que en junio los alumnos tienen jornada continua y que están trabajando, a medio y largo plazo, en la mejora del aislamiento de los centros.

La Consejería de Educación de Murcia, del PP, por su parte, explicó que está efectuando auditorías energéticas en centros para acometer actuaciones de mejora en colaboración con los Ayuntamientos y los centros.
Los Gobiernos regionales han enviado a los colegios algunas recomendaciones como bajar las persianas, limitar el esfuerzo físico y recordar al alumnado que se hidrate. “Sufrir esta ola de calor sin hacer nada es absolutamente inaceptable”, afirmó a EL PAÍS José Luis Pazos, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA). Pazos rechazó que la solución pase por reducir la jornada escolar. Las familias exigen “que se climaticen los centros con infraestructuras y recursos materiales para que, con independencia de la temperatura exterior, las clases se puedan dar con normalidad”. Esto demanda, según CEAPA, un plan integral que aborde el frío, el calor y las alergias.

Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN